Oona
Poeta recién llegado
A mí,
que en nada tengo constancia,
que vivo a costillas de los otros,
comiendo su comida y bebiendo,
todo por la gracia divina,
se me dió un cuerpo para atrofiarlo,
viviendo de rodillas,
cautiva de mi propia indiferencia.
Vocablo calmado y pausado
a la suerte de su dignatario,
renunciar a mi estado parasitario
no es un precio que pienso pagar,
que si fuera el trauma la conducta,
todo se abrevia en la pausa del impacto,
sumergidos todos o todos flotando,
pero no quieren dolor,
las brasas queman,
pero no si pasas demasiado rápido.
Que pase el infierno de repente
estallando los ojos
para no ver el fin,
y el principio tampoco.
que en nada tengo constancia,
que vivo a costillas de los otros,
comiendo su comida y bebiendo,
todo por la gracia divina,
se me dió un cuerpo para atrofiarlo,
viviendo de rodillas,
cautiva de mi propia indiferencia.
Vocablo calmado y pausado
a la suerte de su dignatario,
renunciar a mi estado parasitario
no es un precio que pienso pagar,
que si fuera el trauma la conducta,
todo se abrevia en la pausa del impacto,
sumergidos todos o todos flotando,
pero no quieren dolor,
las brasas queman,
pero no si pasas demasiado rápido.
Que pase el infierno de repente
estallando los ojos
para no ver el fin,
y el principio tampoco.
Última edición: