Lírico.
Exp..
El proceso
No soy científico,
es más, me considero,
como se lleva
mucho tiempo diciendo,
de letras, ya sabéis,
escribo cosas, digo
lo que pienso, procuro
reflexionar un poco.
Pero volviendo al tema,
como decía,
no soy científico,
la biología me es
completamente ajena
en cuanto disciplina
académica. No tengo
la más mínima idea
de genética. Nada
sé de la teoría
que Darwin hizo
para explicar
la evolución
de las especies. Debo
reconocer también,
que me pierdo
cuando oigo hablar
del tal genoma humano.
Lo que sí sé
por experiencia
irrefutable,
es que el cotarro
de la genética
no se me da un ardite,
nada de nada, cuando
una mujer me mira
sabiendo lo que quiere.
En eso se resume
todo el asunto, en pura
magia, embrujo. El hombre no
puede hacer nada más
que sucumbir
a su destino,
y la mujer lo sabe,
lo intuye, espera, busca,
paciente, hasta que encuentra
la manera de hacer
magia en la especie,
que así se salva y sigue
hacia adelante. El hombre,
desde esta perspectiva,
es mera circunstancia del proceso.
No soy científico,
es más, me considero,
como se lleva
mucho tiempo diciendo,
de letras, ya sabéis,
escribo cosas, digo
lo que pienso, procuro
reflexionar un poco.
Pero volviendo al tema,
como decía,
no soy científico,
la biología me es
completamente ajena
en cuanto disciplina
académica. No tengo
la más mínima idea
de genética. Nada
sé de la teoría
que Darwin hizo
para explicar
la evolución
de las especies. Debo
reconocer también,
que me pierdo
cuando oigo hablar
del tal genoma humano.
Lo que sí sé
por experiencia
irrefutable,
es que el cotarro
de la genética
no se me da un ardite,
nada de nada, cuando
una mujer me mira
sabiendo lo que quiere.
En eso se resume
todo el asunto, en pura
magia, embrujo. El hombre no
puede hacer nada más
que sucumbir
a su destino,
y la mujer lo sabe,
lo intuye, espera, busca,
paciente, hasta que encuentra
la manera de hacer
magia en la especie,
que así se salva y sigue
hacia adelante. El hombre,
desde esta perspectiva,
es mera circunstancia del proceso.
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