rafael tato
Poeta fiel al portal
Prendida de universos y por infinitos secundada
surge tu prosa encantada...¡oh sublime caballero!
silencioso sencillo casi sin pasos...
arrullas sin darte cuenta
la tristeza de una flor con alma.
Yo sé que eres triste ...eres soñador...
que hablas con la noche y nunca miras tu reloj...
¿acaso no sabes que en tu pluma
canta un cenzontle ensoñador
que adorna tus ideas con arpegios de canción?
El ofertorio de tu alma como en ristre de lanzas
despunta arponazos a la ¡verdad solapa!
por eso la dama "te odia"...la meretriz "te ama"
el jornalero te alaba...¡el patrón te arrasa!
Pero te enlutas cuando tu prosa es sangre en tus venas
nada detiene tu tristeza ante la dignidad pisoteada
te veo camino de la aurora...llorando lágrimas nazarenas...
¡oh! escribidor solitario aún tu pluma hiere ¡como una espada!
¿Qué se siente cuando se tiene un corazón oceánico?
¡ahhh te envidio pero te amo! ¡te amo pero te envidio!
mejor asi lo dejamos ¡oh prosa sagrada!.
Al final del horizonte
los aplausos te saludarán
los ecos subirán las escalas
y te hará coro una sarta de luceros
como si fuese ¡una coral celestial!
Tato Ospina
surge tu prosa encantada...¡oh sublime caballero!
silencioso sencillo casi sin pasos...
arrullas sin darte cuenta
la tristeza de una flor con alma.
Yo sé que eres triste ...eres soñador...
que hablas con la noche y nunca miras tu reloj...
¿acaso no sabes que en tu pluma
canta un cenzontle ensoñador
que adorna tus ideas con arpegios de canción?
El ofertorio de tu alma como en ristre de lanzas
despunta arponazos a la ¡verdad solapa!
por eso la dama "te odia"...la meretriz "te ama"
el jornalero te alaba...¡el patrón te arrasa!
Pero te enlutas cuando tu prosa es sangre en tus venas
nada detiene tu tristeza ante la dignidad pisoteada
te veo camino de la aurora...llorando lágrimas nazarenas...
¡oh! escribidor solitario aún tu pluma hiere ¡como una espada!
¿Qué se siente cuando se tiene un corazón oceánico?
¡ahhh te envidio pero te amo! ¡te amo pero te envidio!
mejor asi lo dejamos ¡oh prosa sagrada!.
Al final del horizonte
los aplausos te saludarán
los ecos subirán las escalas
y te hará coro una sarta de luceros
como si fuese ¡una coral celestial!
Tato Ospina