El verano próximo,
en tu casa,
ocurrirá un milagro.
En tamaño,
a escala reducida.
En proyección,
para toda la vida.
En el próximo verano,
serás ambiguo.
Entre
anonadado y sabio.
Hombre-niño.
Y aprenderán tus manos
un oficio nuevo,
mientras tus brazos sostienen
un trozo de cielo.
Quitarás de un golpe
todos los recuerdos,
y cualquier desvarío
que amenace el nido.
En el verano,
cuando llegue el fruto,
tu mejor cosecha,
tu hijo.
en tu casa,
ocurrirá un milagro.
En tamaño,
a escala reducida.
En proyección,
para toda la vida.
En el próximo verano,
serás ambiguo.
Entre
anonadado y sabio.
Hombre-niño.
Y aprenderán tus manos
un oficio nuevo,
mientras tus brazos sostienen
un trozo de cielo.
Quitarás de un golpe
todos los recuerdos,
y cualquier desvarío
que amenace el nido.
En el verano,
cuando llegue el fruto,
tu mejor cosecha,
tu hijo.