poetakabik
Poeta veterano en el portal
En la paz interior, hallo un bello universo,
las dudas se disipan como niebla en verano.
Los ecos de la vida resuenan contra el verso,
y el tiempo, como un río, se filtra por mi mano.
Mis pasos se deslizan por sendas de misterio,
dejando atrás temores, abrazan la verdad.
En cada atardecer se disuelve el imperio
de sombras que temía y que hoy son claridad.
El cielo, inmenso y claro, me envuelve en su mirada,
y yo, pequeño instante, me fundo en su calor.
Comprendo que en la vida, ser luz o ser la nada,
es parte del destino, del viaje al interior.
Así, cada suspiro se vuelve eterno y cierto,
y cada paso, un eco que avanza sin temor.
Mi espíritu se expande, en su silencio abierto,
y el mundo se transforma en una dulce flor.
las dudas se disipan como niebla en verano.
Los ecos de la vida resuenan contra el verso,
y el tiempo, como un río, se filtra por mi mano.
Mis pasos se deslizan por sendas de misterio,
dejando atrás temores, abrazan la verdad.
En cada atardecer se disuelve el imperio
de sombras que temía y que hoy son claridad.
El cielo, inmenso y claro, me envuelve en su mirada,
y yo, pequeño instante, me fundo en su calor.
Comprendo que en la vida, ser luz o ser la nada,
es parte del destino, del viaje al interior.
Así, cada suspiro se vuelve eterno y cierto,
y cada paso, un eco que avanza sin temor.
Mi espíritu se expande, en su silencio abierto,
y el mundo se transforma en una dulce flor.
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