El punto

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Escribir es mi forma de no morir
mientras estoy muriendo.
Cuando no escribo, la vida pasa de largo,
no se detiene a esperar por mí,
que siempre estoy esperando algo,
algo que me espera
o que me estuvo esperando.
¿Qué será o qué fue? No lo sabré nunca.
¡La vida pasa tan rápido!
Cuando escribo me percato de que la vida
me abandona
y solo lo que me abandona se vuelve valioso;
lo demás apenas existe.
Un rostro entre una multitud de espaldas,
un gesto que hago mío,
que reconozco y replico en el acto de escribir.
Así me di cuenta de que las piedras sonríen,
pero necesitas hacerles cosquillas,
sentirlas con el mineral de la mano
de cuando compartimos el mismo volcán.
Y tenía que escribirlo de cualquier forma:
Las piedras no mueren.
Pero tampoco escriben lo que dictan.
Mi pose es de estatua,
pero no deseo ser piedra: quiero escribir
dos o tres renglones
porque nunca supe construir una casa;
solo ventanas con vista a los sueños.
Quién sabe quién los soñó,
quién sabe quién durmió mi sueño.
Escribo porque estoy despierto
y estar despierto es estar muriendo
y lo que muere es porque está vivo.
Escribo dos o tres renglones que no acabo de corregir,
pero apenas coloque el punto final,
me dedicaré rabiosamente a morir la vida,
a pasar de largo con la vida que pasa tan rápido.
O quizás escribir es mi forma de vivir
mientras… hay mientras.

A saber si ese punto final es un punto
o solo el final

21 de diciembre de 2021
 
Última edición:
Escribir es mi forma de no morir
mientras estoy muriendo.
Cuando no escribo, la vida pasa de largo,
no se detiene a esperar por mí,
que siempre estoy esperando algo,
algo que me espera
o que me estuvo esperando.
¿Qué será o qué fue? No lo sabré nunca.
¡La vida pasa tan rápido!
Cuando escribo me percato de que la vida
me abandona
y solo lo que me abandona se vuelve valioso;
lo demás apenas existe.
Un rostro entre una multitud de espaldas,
un gesto que hago mío,
que reconozco y replico en el acto de escribir.
Así me di cuenta de que las piedras sonríen,
pero necesitas hacerles cosquillas,
sentirlas con el mineral de la mano
de cuando compartimos el mismo volcán.
Y tenía que escribirlo de cualquier forma:
Las piedras no mueren.
Pero tampoco escriben lo que dictan.
Mi pose es de estatua,
pero no deseo ser piedra: quiero escribir
dos o tres renglones
porque nunca supe construir una casa;
solo ventanas con vista a los sueños.
Quién sabe quién los soñó,
quién sabe quién durmió mi sueño.
Escribo porque estoy despierto
y estar despierto es estar muriendo
y lo que muere es porque está vivo.
Escribo dos o tres renglones que no acabo de corregir,
pero apenas coloque el punto final,
me dedicaré rabiosamente a morir la vida,
a pasar de largo con la vida que pasa tan rápido.
O quizás escribir es mi forma de vivir
mientras… hay mientras.

A saber si ese punto final es un punto
o solo el final

21 de diciembre de 2021
Nunca pasas de largo vos...
Tus textos siempre reciben o una lágrima de emoción o una sonrisa, un suspiro o un ¡mierda, este pibe 'ta re loco! ¡Y eso es quedarse, MiPedro!
Aunque sea puteando, vos seguí viviendo la vida y escribiendo, porfa.
Te quiero. :*)
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba