salgomanzano
Poeta veterano en el portal
¡Cuántas veces, y cuántas, a mis puertas
el recuerdo llama inssistentemente!;
y cuántas se detiiene en él la mente
en las tardes pensativas, inciertas,
en las tardes añoradas, cubiertas
las sienes de otro tiempo penitente,
en que un claro río, río riente,
corría entre cañaverales de huertas.
Volviendo la vista atrás, se me vuelve
a entrar el vivo recuerdo otra vez,
trayéndome trozos de otro tiempo ido,
que ahora mismo el momento disuelve
frente a un gris ocaso de palidez,
hundiéndose un sol, de Oriente venido.
el recuerdo llama inssistentemente!;
y cuántas se detiiene en él la mente
en las tardes pensativas, inciertas,
en las tardes añoradas, cubiertas
las sienes de otro tiempo penitente,
en que un claro río, río riente,
corría entre cañaverales de huertas.
Volviendo la vista atrás, se me vuelve
a entrar el vivo recuerdo otra vez,
trayéndome trozos de otro tiempo ido,
que ahora mismo el momento disuelve
frente a un gris ocaso de palidez,
hundiéndose un sol, de Oriente venido.