manuelo
Poeta fiel al portal
La luna, muerta de sed,
se ha detenido un momento,
y en un hueco de sus manos,
bebe el líquido elemento.
Ahora ella busca refugio
allá arriba, en las alturas
mientras aquí cae un diluvio
desde las nubes oscuras.
La fría y caótica lluvia
empapa el haz de las hojas
y el envés cubre a las aves,
que duermen hasta la aurora.
La arboleda, que hace poco
bailaba al ritmo del viento
está ahora quieta, callada,
sin hacer un movimiento,
esperando la alborada.
se ha detenido un momento,
y en un hueco de sus manos,
bebe el líquido elemento.
Ahora ella busca refugio
allá arriba, en las alturas
mientras aquí cae un diluvio
desde las nubes oscuras.
La fría y caótica lluvia
empapa el haz de las hojas
y el envés cubre a las aves,
que duermen hasta la aurora.
La arboleda, que hace poco
bailaba al ritmo del viento
está ahora quieta, callada,
sin hacer un movimiento,
esperando la alborada.
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