Poetrúsica
Poeta recién llegado
Bonito halago que hiciste el otro día,
¿Pensaste que con este yo moriría?
¿Y es que así a todas les dice?
Señor, a mi no me engaña, la otra vez lo hice.
Lo mismo yo le dije a alguien esa vez,
pues que casualidad aquello, ¿un déjà vu es?,
o es que acaso aquel ¿era usted?, no diga más.
- Señorita, yo - apenado tartamudea.
Tú la luna, yo las estrellas
para mirarte siempre,
yo la fresca brisa de madrugada
para acariciarte los labios,
querer ser tu sol de invierno
por si frío tienes,
mis pensamientos a ti;
muerto por ti me tienes.
- ¿Un reloj de finos diamantes? me pregunta.
- Por favor señor, para regalo le respondo.
- Bonita canción ¿verdad que es? toca el tema.
- Sabía que le gustaría, ¿quiere otra? .
El último cliente sale de la tienda.
De lejanos recuerdos de lo que alguna vez fue.
- Gracias amor, hasta pronto me despido de él.
Salgo de la tienda, el reloj de mi vida
que en su muñeca lleva quedó atrás,
tocando el tic tac del que me enamoré.
¿Pensaste que con este yo moriría?
¿Y es que así a todas les dice?
Señor, a mi no me engaña, la otra vez lo hice.
Lo mismo yo le dije a alguien esa vez,
pues que casualidad aquello, ¿un déjà vu es?,
o es que acaso aquel ¿era usted?, no diga más.
- Señorita, yo - apenado tartamudea.
Tú la luna, yo las estrellas
para mirarte siempre,
yo la fresca brisa de madrugada
para acariciarte los labios,
querer ser tu sol de invierno
por si frío tienes,
mis pensamientos a ti;
muerto por ti me tienes.
- ¿Un reloj de finos diamantes? me pregunta.
- Por favor señor, para regalo le respondo.
- Bonita canción ¿verdad que es? toca el tema.
- Sabía que le gustaría, ¿quiere otra? .
El último cliente sale de la tienda.
De lejanos recuerdos de lo que alguna vez fue.
- Gracias amor, hasta pronto me despido de él.
Salgo de la tienda, el reloj de mi vida
que en su muñeca lleva quedó atrás,
tocando el tic tac del que me enamoré.
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