Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando se alteran mis pupilas,
emergen tus labios,
esos que roban el gusto granizado
al besar los cristales del invierno,
que rompen las paredes de mi
boca transmutando el líquido en llama
de saliva y dermis de deseo.
Cuando se dilatan las hormas de mis iris
mareándose en el torbellino
de tu mirada insondable
que desnuda al silencio
despojando de envoltura mi
aturullada razón,
es ahí cuando siento miedo de tus ojos
que ahoguen mis latidos
que me vuelvan cometa sin frenos,
me que sumerjan en el universo,
implorante de mis sueños.
Cuando el aire migra de mis pulmones
a tu pecho, en alas de un mutismo
que perderá el rumbo en lo estrecho,
de la realidad al encuentro,
que no sucederá
sin que muera en el intento...
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