isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si esto cambio, que produjo un síntoma de luz
tan callada espera, para vinos de la antigua roma,
que así todos comemos entre lombrices de una
palma de la mano a la otra y que esto es vida.
Que para ser sincero los labios solo se humedecieron
en unas ostras y que el progreso se hacía luna cambiando de sol,
cambiando de un lugar a otro esa torpe firmeza del cielo excesivo,
solo si el verbo de la montaña produjera veneno, el veneno.
O si tú supieras lo amargo que es esto fuera de tu tumba,
vendiendo cada parte de tu cuerpo en dos rutas distintas,
una a partir de ese cuento que supiste veneno para ti y
otra adquiriendo la fea forma a través del espejo, tu obra publicada.
tan callada espera, para vinos de la antigua roma,
que así todos comemos entre lombrices de una
palma de la mano a la otra y que esto es vida.
Que para ser sincero los labios solo se humedecieron
en unas ostras y que el progreso se hacía luna cambiando de sol,
cambiando de un lugar a otro esa torpe firmeza del cielo excesivo,
solo si el verbo de la montaña produjera veneno, el veneno.
O si tú supieras lo amargo que es esto fuera de tu tumba,
vendiendo cada parte de tu cuerpo en dos rutas distintas,
una a partir de ese cuento que supiste veneno para ti y
otra adquiriendo la fea forma a través del espejo, tu obra publicada.