Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
El reloj me acusa todos los días
por el tiempo perdido de vida
que se queda agazapado
tras mi pusilánime desanimo
testarudo.
Y se ríe el reloj absurdo de mí,
mientras que con sus manecillas me señala
mi falta de tiempo
para soñar
o para vivir.
Y sigue allí en la pared el reloj con su péndulo
siempre en movimiento,
sonando a las doce de mis idioteces perfectas
cuando me mira el reflejo de su vidrio protector
el cual con grito desesperado
quebré con mi mano
ahora sangrante.
Pero igual sigue allí el reloj,
acusándome ahora
de querer asesinar el tiempo
que medía para mí
en el tic-tac
de mis lágrimas caídas.
En honor al tiempo que no viviré
por el tiempo perdido de vida
que se queda agazapado
tras mi pusilánime desanimo
testarudo.
Y se ríe el reloj absurdo de mí,
mientras que con sus manecillas me señala
mi falta de tiempo
para soñar
o para vivir.
Y sigue allí en la pared el reloj con su péndulo
siempre en movimiento,
sonando a las doce de mis idioteces perfectas
cuando me mira el reflejo de su vidrio protector
el cual con grito desesperado
quebré con mi mano
ahora sangrante.
Pero igual sigue allí el reloj,
acusándome ahora
de querer asesinar el tiempo
que medía para mí
en el tic-tac
de mis lágrimas caídas.
En honor al tiempo que no viviré