• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

El remo

musador

esperando...
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Las chispas caen a sus cenizas:
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.
 
Última edición:
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Chispas cayendo a sus cenizas
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera *
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.


Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.
Es un romance muy lindo, Jorge. Los eneasílabos de canción que has elegido para su estuche formal me parecen métricamente impecables. En cuanto al fondo, destaco la manera tan cuidadosa en que has elegido las imágenes: algunas metáforas llamativas, como la de los lomos del arroyo; dobles incluso, como la del remero pulsando con sus uñas las cuerdas del agua. Destaco también las hermosas prosopopeyas (el verde que baila y saluda; el remo que puja).

El poema se limita a describir instantes que son valiosos en la vida y pupila del poeta, instantes que conforman un entorno del que se reconoce enamorado y que logra plasmar con gran nivel poético. ¿Acaso no se trata de eso la poesía?

Hay otros elementos retóricos también interesantes, como la anáfora del pronombre relativo 'que' en los versos finales de la segunda estrofa. También llama mi atención la aparición sistemática de verbos en el primer verso de cada una de las estrofas (pulsar, caer, bailar, reverberar, pujar), perfectamente entrelazadas. Quizá la menos afortunada de todas estas construcciones sintácticas sea «Chispas cayendo a sus cenizas», donde buscaría la manera de decir «las chispas que caen sobre sus cenizas» para evitar el gerundio, que le da un carácter enunciativo y sintácticamente perfectible al verso.

Mi estrofa preferida: la cuarta. Desconocía el significado de «abra». Luego imaginé la luz del horizonte reverberando a lo lejos sobre los lomos del río que va abriéndose paso entre la maleza y el manglar. No sé qué acepción le diste al vocablo en cuestión, pero así lo vi yo, y así me gusta.

¡Enhorabuena por este tremendo poema!
 
Última edición:
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Chispas cayendo a sus cenizas
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.

No cabe ninguna duda del mágico efecto que ejerce en tu inspiración el paisaje que te rodea, Jorge. Bogando por los caminos del agua,nos transmites el amor por cada instante que le brinda a tus ojos la naturaleza, inspirándote hermosos versos como este "en las orillas baila el verde", y fogonazos de luz que muestran la fotografía de un paisaje que nos dibujas verso a verso. Felicitaciones.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Un abrazo.
Isabel



 
Es un romance muy lindo, Jorge. Los eneasílabos de canción que has elegido para su estuche formal me parecen métricamente impecables. En cuanto al fondo, destaco la manera tan cuidadosa en que has elegido las imágenes: algunas metáforas llamativas, como la de los lomos del arroyo; dobles incluso, como la del remero pulsando con sus uñas las cuerdas del agua. Destaco también las hermosas prosopopeyas (el verde que baila y saluda; el remo que puja).

El poema se limita a describir instantes que son valiosos en la vida y pupila del poeta, instantes que conforman un entorno del que se reconoce enamorado y que logra plasmar con gran nivel poético. ¿Acaso no se trata de eso la poesía?

Hay elementos retóricos también interesantes, como la anáfora del pronombre relativo 'que' en los versos finales de la segunda estrofa. También llama mi atención la aparición sistemática de verbos en el primer verso de cada una de las estrofas (pulsar, caer, bailar, reverberar, pujar), perfectamente entrelazadas. Quizá la menos afortunada de todas estas construcciones sintácticas sea «Chispas cayendo a sus cenizas», donde buscaría la manera de decir «las chispas que caen sobre sus cenizas» para evitar el gerundio, que le da un carácter enunciativo y sintácticamente perfectible al verso.

Mi estrofa preferida: la cuarta. Desconocía el significado de «abra». Luego imaginé la luz del horizonte reverberando a lo lejos sobre los lomos del río que va abriéndose paso entre la maleza y el manglar. No sé qué acepción le diste al vocablo en cuestión, pero así lo vi yo, y así me gusta.

¡Enhorabuena por este tremendo poema!

Como admiro tus conocimientos, tu capacidad de analizar hasta el detalle más pequeño, eres increíble, me encantaría tener ese don , yo que solo escribo lo que me sale, jamás sé si están bien o mal estructurado, ni me paro en analizarlo , cuando he leído tu comentario después de leer a nuestro amigo Jorge , no sé si atreverme a poner mi romance ( que digo yo ,que es un romance ) pues ya no estoy segura de nada jejeje… Un abrazo amigo
Carmen
 
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Chispas cayendo a sus cenizas
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.

Mi querido Jorge he leído tu poema y he leído el comentario de Elhi, después de eso yo hago mutis, solo decirte que me ha encantado, ya solo los dos primeros versos para mí son tan intensos y son de los llegan muy a dentro.
Once palabras y en ellas hay un cofre de emociones
"Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua"


Un abrazo Carmen
 
Es un romance muy lindo, Jorge. Los eneasílabos de canción que has elegido para su estuche formal me parecen métricamente impecables. En cuanto al fondo, destaco la manera tan cuidadosa en que has elegido las imágenes: algunas metáforas llamativas, como la de los lomos del arroyo; dobles incluso, como la del remero pulsando con sus uñas las cuerdas del agua. Destaco también las hermosas prosopopeyas (el verde que baila y saluda; el remo que puja).

El poema se limita a describir instantes que son valiosos en la vida y pupila del poeta, instantes que conforman un entorno del que se reconoce enamorado y que logra plasmar con gran nivel poético. ¿Acaso no se trata de eso la poesía?

Hay otros elementos retóricos también interesantes, como la anáfora del pronombre relativo 'que' en los versos finales de la segunda estrofa. También llama mi atención la aparición sistemática de verbos en el primer verso de cada una de las estrofas (pulsar, caer, bailar, reverberar, pujar), perfectamente entrelazadas. Quizá la menos afortunada de todas estas construcciones sintácticas sea «Chispas cayendo a sus cenizas», donde buscaría la manera de decir «las chispas que caen sobre sus cenizas» para evitar el gerundio, que le da un carácter enunciativo y sintácticamente perfectible al verso.

Mi estrofa preferida: la cuarta. Desconocía el significado de «abra». Luego imaginé la luz del horizonte reverberando a lo lejos sobre los lomos del río que va abriéndose paso entre la maleza y el manglar. No sé qué acepción le diste al vocablo en cuestión, pero así lo vi yo, y así me gusta.

¡Enhorabuena por este tremendo poema!
Gracias, hermano. Efectivamente me dio la vena metafórica en la madrugada en que compuse estos versos. El arroyo a cuyas orillas está mi casa en la isla se llama Abra vieja; esto se debe a que al desembocar en el río Luján, un río mayor, se ensancha formando una suerte de puerto natural: cuando remo ahí el ancho del Luján me permite apreciar el horizonte y el arroyo se ve como el lomo de un enorme hipopótamo (las aguas son pardas, color león según Lugones). Mi madre, que de niña y joven pasaba mucho tiempo en una estancia cerca de una sierra, cuando pasábamos en tren a un par de leguas me señalaba con nostalgia un abra en la sierra, por donde pasaba con el sulky cuando iba desde la estación...

Una metáfora que no sé si fue lograda es la del tiempo: los remeros reman mirando hacia atrás, de cuando en cuando echan un vistazo de reojo hacia adelante para ver por donde van; es semejante esto a lo que nos pasa con el futuro, que lo vemos borroso hasta que se concreta al pasar.

Modifiqué el verso de marras, aunque no comparto las prevenciones frente a los gerundios (salvo en las rimas, claro); quedó bien, a mi criterio, aunque habrá quien cuestione la sinéresis en «caen» en acento rítmico. No veo frágil esa sinéresis.

Creo que hay cierta confusa dispersión en las denominaciones de los eneasílabos; los de mi tema son los que yo llamo eneasílabos «yámbicos», incluyendo a los de canción (con acento en cuarta) y a los laverdaicos (con acentos en segunda y sexta: mi cuarto verso) que considero rítmicamente compatibles.

un abrazote
Jorge
 
Última edición:
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Las chispas caen a sus cenizas:
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.
Admirable composición, Jorge.
Un abrazo.
 
Gracias, hermano. Efectivamente me dio la vena metafórica en la madrugada en que compuse estos versos. El arroyo a cuyas orillas está mi casa en la isla se llama Abra vieja; esto se debe a que al desembocar en el río Luján, un río mayor, se ensancha formando una suerte de puerto natural: cuando remo ahí el ancho del Luján me permite apreciar el horizonte y el arroyo se ve como el lomo de un enorme hipopótamo (las aguas son pardas, color león según Lugones). Mi madre, que de niña y joven pasaba mucho tiempo en una estancia cerca de una sierra, cuando pasábamos en tren a un par de leguas me señalaba con nostalgia un abra en la sierra, por donde pasaba con el sulky cuando iba desde la estación...

Una metáfora que no sé si fue lograda es la del tiempo: los remeros reman mirando hacia atrás, de cuando en cuando echan un vistazo de reojo hacia adelante para ver por donde van; es semejante esto a lo que nos pasa con el futuro, que lo vemos borroso hasta que se concreta al pasar.

Modifiqué el verso de marras, aunque no comparto las prevenciones frente a los gerundios (salvo en las rimas, claro); quedó bien, a mi criterio, aunque habrá quien cuestione la sinéresis en «caen» en acento rítmico. No veo frágil esa sinéresis.

Creo que hay cierta confusa dispersión en las denominaciones de los eneasílabos; los de mi tema son los que yo llamo eneasílabos «yámbicos», incluyendo a los de canción (con acento en cuarta) y a los laverdaicos (con acentos en segunda y sexta: mi cuarto verso) que considero rítmicamente compatibles.

un abrazote
Jorge
En tu romance, los únicos versos que llevan acento en 6ª son: 'gemidas por su calma arada', 'en las orillas baila el verde', 'aguda proa puja el remo' 'con un rumor su voz desangra'. Esos son los versos que Domínguez Caparros [DC] cataloga como eneasílabos yámbicos. La denominación de eneasílabo de canción procede del filólogo Miguel Antonio Caro y, según el propio [DC], ningún autor, excepto Caro, habla de este tipo especial de eneasílabo.

Ahora bien, yo los llamo así porque siempre he tenido el Diccionario de Métrica Española de [DC] como la más importante referencia, pero la verdad no le encuentro lógica ni utilidad a que un eneasílabo, básicamente yámbico, se denomine de otra manera por el hecho de no llevar acento en 6ª. Es de esperar que no exista acuerdo entre los autores acerca de la diferenciación de estos versos. Lo que sí es claro es que si el eneasílabo en cuestión llevara acento, por ejemplo, en la 3ª sílaba, ya no sería rítmicamente compatible con los yámbicos.

La metáfora del remero y el tiempo, que por su complejidad semántica sería más bien una alegoría, no la vi, aunque tiene sentido. Esto demuestra una vez más la capacidad creadora del poeta. Ya lo dije: 'en la vida y la muerte del poema, no todo es deslumbrante ortología', sino que existe una búsqueda que va más allá de lo rítmico y del sonido para lograr que el lenguaje común se eleve a la categoría de arte poético.

¡Ah! ¡Qué de tiempo, hermanito, que no discutía de estas cosas contigo!

Un abrazo.
 
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Las chispas caen a sus cenizas:
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.

Te vas al detalle y siempre obtienes esa visión más amplia. Un abrazo, Jorge.
 
Es que la naturaleza en este sitio se impone, querida Isabel. ¿Te imaginas el impacto que significa al ir a encender una hornalla encontrar allí, posado en el borde de una olla, un pichón de picaflor? Los que no se entregan a esa penetración de la naturaleza, no la soportan y huyen... pero el que la goza se hace parte y nace nuevo, como la mariposa. Claro, además de picaflores hay arañas: simpáticas, en general.

gracias y abrazo
Jorge

No cabe ninguna duda del mágico efecto que ejerce en tu inspiración el paisaje que te rodea, Jorge. Bogando por los caminos del agua,nos transmites el amor por cada instante que le brinda a tus ojos la naturaleza, inspirándote hermosos versos como este "en las orillas baila el verde", y fogonazos de luz que muestran la fotografía de un paisaje que nos dibujas verso a verso. Felicitaciones.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Un abrazo.
Isabel

 
Es que la naturaleza en este sitio se impone, querida Isabel. ¿Te imaginas el impacto que significa al ir a encender una hornalla encontrar allí, posado en el borde de una olla, un pichón de picaflor? Los que no se entregan a esa penetración de la naturaleza, no la soportan y huyen... pero el que la goza se hace parte y nace nuevo, como la mariposa. Claro, además de picaflores hay arañas: simpáticas, en general.

gracias y abrazo
Jorge
Si, lo cierto es que puedo imaginarlo, porque ha de ser muy enternecedor y sorprendente ver un pichón de colibrí tan indefenso. Creo que es una fortuna ser parte de esa naturaleza viva, en este tiempo de aislamiento, viene a ser como la paradoja de "la soledad amena" de Garcilaso.
 
Última edición:
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Las chispas caen a sus cenizas:
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.
 
Mi querido Jorge he leído tu poema y he leído el comentario de Elhi, después de eso yo hago mutis, solo decirte que me ha encantado, ya solo los dos primeros versos para mí son tan intensos y son de los llegan muy a dentro.
Once palabras y en ellas hay un cofre de emociones
"Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua"


Un abrazo Carmen
Gracias, Carmencilla. Elhi y yo formamos una yunta de chacales, pero admitimos palomas y corderos entre nuestras amistades... Bastante es que hayas leído y te haya gustado.

abrazote
Jorge
 
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Las chispas caen a sus cenizas:
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.
Hermoso romance estimado Jorge, en el recitado me suena como una hermosa canción que evoca las vivencias de ese navegante que con su empeño diario lanza su barca al mar en busca de sus sueños, de su sustento, de su vida misma.
Me ha hecho recordar una canción de mi Patria Venezuela inmortalizada por Alí Primera, "Cunaviche adentro".
Felicito sus extraordinarios dotes poéticos.
MANUEL
 
Como sabes, mi capacidad de análisis deja mucho que desear por no decir que es patética; eso sí, cuando leo algo que me gusta, que me dice cosas y me las dice bonito y con fundamento, cuando la poesía me hace sentir y me toca por adentro, ya casi todo me sobra.
Por días se me hace más difícil leer poesía, sobre todo en los grupos y foros, te prometo que en la mayoría de las obras abandono la lectura al tercer verso, por ello, disfruto sobremanera cuando me topo con poesía de la buena.
Gracias amigo Jorge, por estos ratitos impagables de lectura.
 
Pulsa el remero con sus uñas
las cuerdas íntimas del agua
vibrante en sordas letanías
gemidas por su calma arada.

Las chispas caen a sus cenizas:
dan testimonio de las ascuas
que el remo aviva en las honduras
que rasga el toque de su pala.

En las orillas baila el verde:
saluda al tiempo que se plasma
desde el futuro que entrevisto
retorna en sauces cuando pasa.

El horizonte reverbera
fugando luz en lontananza
sobre los lomos del arroyo
que se dibujan en el abra.

Aguda proa puja el remo
con los enviones de su espalda
sembrando un surco que en la estela
con un rumor su voz desangra.
Hermoso poema, Jorge, las metáforas son muy bellas. Un gusto leerte.
 
Hermoso romance estimado Jorge, en el recitado me suena como una hermosa canción que evoca las vivencias de ese navegante que con su empeño diario lanza su barca al mar en busca de sus sueños, de su sustento, de su vida misma.
Me ha hecho recordar una canción de mi Patria Venezuela inmortalizada por Alí Primera, "Cunaviche adentro".
Felicito sus extraordinarios dotes poéticos.
MANUEL
Gracias, Manuel, me alegro de que el tema te haya sonado bien.
abrazo
J.
 
Como sabes, mi capacidad de análisis deja mucho que desear por no decir que es patética; eso sí, cuando leo algo que me gusta, que me dice cosas y me las dice bonito y con fundamento, cuando la poesía me hace sentir y me toca por adentro, ya casi todo me sobra.
Por días se me hace más difícil leer poesía, sobre todo en los grupos y foros, te prometo que en la mayoría de las obras abandono la lectura al tercer verso, por ello, disfruto sobremanera cuando me topo con poesía de la buena.
Gracias amigo Jorge, por estos ratitos impagables de lectura.
Luis!! Tres años después vengo a responder a tu amable comentario, querido amigo...
abrazote
Jorge
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba