sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El resquebrajador de almas
allí había una noche oscura
en las palabras que nacían con el olfato de un color
donde los poderes rompían almas
el asesino de almas
que intoxicaba su fuente espiritual
allí donde las llamas del fuego eran destruidas
allí donde habían palabras atónitas
y donde la enmascarada verdad
pedía a su propia rabia
el ultimo deterioro de la raíz viviente
allí donde la mancha de sangre quería ser adquirida
en donde las maquinarias mortales estaban hechas de fuego intoxicado
donde la fuente de la verdad moría en la llamada de otro ser fidedigno allí donde oscurecía el día
la cárcel de las inmortales ideas
que hacían sangrar al alma
allí donde las fuentes apercibidas de crímenes querían matar a los seres no vivos
allí donde la mancha oscura de un latigazo de fuego
quería arrastrar a las pesadillas por el camino de un distorsionado sonido
que cambiaba las palabras por almas muertas
allí donde morían hasta las almas más impolutas
y donde el desamor era la angustia más aupada al sufrimiento y más hiriente que un suicidio
y más arraigada al pensamiento más abstracto
allí donde la muerte era la vida hacia el sufrimiento
y donde el resquebrajador de almas estaba a punto de destruir más sueños
porque allí había terror y miedo
en el paso hacia la destrucción entre la vida y la muerte.