El rezo

penabad57

Poeta veterano en el portal
Ya esta aquí el ábside azul con sus ramas viejas.

No hay pretérito ni sombra, sólo el crepúsculo en lentos balcones.

Me refugio en el silencio sin órganos,
un cabello y otro, un rumor de serpentinas,
la sed cabizbaja de los cometas y un tránsito de almas que duele.

Ceniza de tiempo ido. Veo la luz como afila los pentagramas,
siento un músculo de pedestales inauditos, y la voz
que penetra esófagos y envuelve ojos con su cáliz y su furia.

Oh! qué color late en el miedo,
son los cuadros una guirnalda invisible
mientras lloran los ángeles su edad o su misterio.

¿No espejean las figuras como una lágrima abierta,
no llegan alacranes entre el jazmín y la muerte,
ya música su nube de coros y laurel?

Un rezo como un vértice, una magnolia quieta como un segundo de marfil.

Jamás me desnudé ante las bóvedas, ni escuché el trino,
la furia de un resplandor, el metal que añora su corazón de hojarasca.

Sólo soy un cuerpo que deletrea la piedad y sus púlpitos.

¿Regresan aquí los inciensos de la duda?
Una araña irreal(un monstruo de esferas)
teje la noche.
 
Ya esta aquí el ábside azul con sus ramas viejas.

No hay pretérito ni sombra, sólo el crepúsculo en lentos balcones.

Me refugio en el silencio sin órganos,
un cabello y otro, un rumor de serpentinas,
la sed cabizbaja de los cometas y un tránsito de almas que duele.

Ceniza de tiempo ido. Veo la luz como afila los pentagramas,
siento un músculo de pedestales inauditos, y la voz
que penetra esófagos y envuelve ojos con su cáliz y su furia.

Oh! qué color late en el miedo,
son los cuadros una guirnalda invisible
mientras lloran los ángeles su edad o su misterio.

¿No espejean las figuras como una lágrima abierta,
no llegan alacranes entre el jazmín y la muerte,
ya música su nube de coros y laurel?

Un rezo como un vértice, una magnolia quieta como un segundo de marfil.

Jamás me desnudé ante las bóvedas, ni escuché el trino,
la furia de un resplandor, el metal que añora su corazón de hojarasca.

Sólo soy un cuerpo que deletrea la piedad y sus púlpitos.

¿Regresan aquí los inciensos de la duda?
Una araña irreal(un monstruo de esferas)
teje la noche.
Me ha gustado, de pequeño me daban miedo las iglesias y aun ahora siendo como soy bastante ateo tengo por norma no entrar a ninguna pues aun me siguen produciendo escalofríos. Un abrazo amigo penabad. Paco.
 
Ya esta aquí el ábside azul con sus ramas viejas.

No hay pretérito ni sombra, sólo el crepúsculo en lentos balcones.

Me refugio en el silencio sin órganos,
un cabello y otro, un rumor de serpentinas,
la sed cabizbaja de los cometas y un tránsito de almas que duele.

Ceniza de tiempo ido. Veo la luz como afila los pentagramas,
siento un músculo de pedestales inauditos, y la voz
que penetra esófagos y envuelve ojos con su cáliz y su furia.

Oh! qué color late en el miedo,
son los cuadros una guirnalda invisible
mientras lloran los ángeles su edad o su misterio.

¿No espejean las figuras como una lágrima abierta,
no llegan alacranes entre el jazmín y la muerte,
ya música su nube de coros y laurel?

Un rezo como un vértice, una magnolia quieta como un segundo de marfil.

Jamás me desnudé ante las bóvedas, ni escuché el trino,
la furia de un resplandor, el metal que añora su corazón de hojarasca.

Sólo soy un cuerpo que deletrea la piedad y sus púlpitos.

¿Regresan aquí los inciensos de la duda?
Una araña irreal(un monstruo de esferas)
teje la noche.
un poema inspirador con grandes imágenes, grato leerte
 
Tu poesía tiene vida y paisajes y figuras y existencia, muy bello. Saludos cordiales.


Ya esta aquí el ábside azul con sus ramas viejas.

No hay pretérito ni sombra, sólo el crepúsculo en lentos balcones.

Me refugio en el silencio sin órganos,
un cabello y otro, un rumor de serpentinas,
la sed cabizbaja de los cometas y un tránsito de almas que duele.

Ceniza de tiempo ido. Veo la luz como afila los pentagramas,
siento un músculo de pedestales inauditos, y la voz
que penetra esófagos y envuelve ojos con su cáliz y su furia.

Oh! qué color late en el miedo,
son los cuadros una guirnalda invisible
mientras lloran los ángeles su edad o su misterio.

¿No espejean las figuras como una lágrima abierta,
no llegan alacranes entre el jazmín y la muerte,
ya música su nube de coros y laurel?

Un rezo como un vértice, una magnolia quieta como un segundo de marfil.

Jamás me desnudé ante las bóvedas, ni escuché el trino,
la furia de un resplandor, el metal que añora su corazón de hojarasca.

Sólo soy un cuerpo que deletrea la piedad y sus púlpitos.

¿Regresan aquí los inciensos de la duda?
Una araña irreal(un monstruo de esferas)
teje la noche.
 

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