El río de la soledad
Se ha ido la luz y, canta el brillo de la noche.
No mas chispas volátiles en las pupilas,
no mas lagrimas púrpuras en los recuerdos.
-Dejad que el corazón ubique la esperanza
hasta vencer el miedo de la carne.
Hay instintos de amor prevaleciendo
en el oscuro ceno del pasado.
Aquí, junto al olvido, escucho
atento el ruido del instante,
puerta inexacta del amor herido.
¡Oh, río ferviente de la soledad,
deja que arrulle el alma con tu sombra,
deja que empape el sueño con su amor!
No habrá sollozos inhalando el aire,
ni cadencias de gozo derramadas...
Solo el frescor del pensamiento noble,
contemplando el sonido del oleaje,*
y el color blanquecino de la espuma.
Es largo, largo y profundo, el río de la soledad...
Sopla en mis sentidos su quietud,
y en sus corrientes nadan mis deseos...
gErMaN g
Se ha ido la luz y, canta el brillo de la noche.
No mas chispas volátiles en las pupilas,
no mas lagrimas púrpuras en los recuerdos.
-Dejad que el corazón ubique la esperanza
hasta vencer el miedo de la carne.
Hay instintos de amor prevaleciendo
en el oscuro ceno del pasado.
Aquí, junto al olvido, escucho
atento el ruido del instante,
puerta inexacta del amor herido.
¡Oh, río ferviente de la soledad,
deja que arrulle el alma con tu sombra,
deja que empape el sueño con su amor!
No habrá sollozos inhalando el aire,
ni cadencias de gozo derramadas...
Solo el frescor del pensamiento noble,
contemplando el sonido del oleaje,*
y el color blanquecino de la espuma.
Es largo, largo y profundo, el río de la soledad...
Sopla en mis sentidos su quietud,
y en sus corrientes nadan mis deseos...
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