Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Las nubes se agrupan,
como lo predijo,
y el viento conjura,
algo casi maldito.
Ese trago amargo,
sal en la herida,
lagrimas como acido,
derramadas sin medida.
Entonces huyo de casa,
al no sentir el afecto,
se dibujó una máscara,
tragándose los defectos.
Deambular siempre en exilio,
renegando de la existencia,
por aguas del gélido rio,
que maldijo aquella.
Alguien que quiso sin medida,
tanto como se puede querer,
y cada noche va rio arriba,
condenada así a padecer.
Maldiciéndolo desde ese día,
jamás sería feliz con otra,
y desde entonces le miran,
por el rio de las almas rotas.
como lo predijo,
y el viento conjura,
algo casi maldito.
Ese trago amargo,
sal en la herida,
lagrimas como acido,
derramadas sin medida.
Entonces huyo de casa,
al no sentir el afecto,
se dibujó una máscara,
tragándose los defectos.
Deambular siempre en exilio,
renegando de la existencia,
por aguas del gélido rio,
que maldijo aquella.
Alguien que quiso sin medida,
tanto como se puede querer,
y cada noche va rio arriba,
condenada así a padecer.
Maldiciéndolo desde ese día,
jamás sería feliz con otra,
y desde entonces le miran,
por el rio de las almas rotas.