Nació en el monte entre peñas,
manantial de agua fresca
que se deslizaba lento,
a veces serpenteando
para salvar los obstáculos,
o remansándose hasta
sobrepasar su barrera
para seguir nuevamente
su andadura hacia el valle.
Los chopos lo saludaban
inclinados por el viento,
y él seguía su curso
ligero, como con prisas,
que llevaba otras aguas
recogidas de las ramblas
cuando las últimas lluvias
que le iban empujando
para llegar a la mar.
(c).-J.L.M.C.
manantial de agua fresca
que se deslizaba lento,
a veces serpenteando
para salvar los obstáculos,
o remansándose hasta
sobrepasar su barrera
para seguir nuevamente
su andadura hacia el valle.
Los chopos lo saludaban
inclinados por el viento,
y él seguía su curso
ligero, como con prisas,
que llevaba otras aguas
recogidas de las ramblas
cuando las últimas lluvias
que le iban empujando
para llegar a la mar.
(c).-J.L.M.C.