Lican St Rebelle
Poeta recién llegado
Una noche fría, como la que vivo ahora,
Del fuego salieron mil dioses
Luchado contra mil demonios
Ante los ojos atónitos de los presentes
Tal espectáculo era, lleno de mística gracia
Y de movimiento jamás visto,
Que los cuerpos vagamente abrigados
De los hombres quisieron imitarlo
Entonces como dos sombras sin cuerpo
Hombre y mujer miméticamente en el fuego
Recrearon la lucha presenciada
Ella era un ángel, El era un demonio
Ella era un ángel, llena de gracia se movía
Como se movían su incendiara figura
El era un demonio, en sus ojos la perversidad
De quien ha visto el infierno a los ojos
Pero al ser el cuerpo un placer del hombre,
Sucedió algo que no presenciaron los dioses
Pues en vez de golpes era caricias
Las que rozaban las pieles de los luchadores
Entonces no fue lucha, fue danza lo que concurría
Entonces se encendieron mil corazones
Y en la madera que se quemaba esa noche
Quedaron grabados como mil tambores
Entonces la noche fue candente
Del fuego salieron mil dioses
Luchado contra mil demonios
Ante los ojos atónitos de los presentes
Tal espectáculo era, lleno de mística gracia
Y de movimiento jamás visto,
Que los cuerpos vagamente abrigados
De los hombres quisieron imitarlo
Entonces como dos sombras sin cuerpo
Hombre y mujer miméticamente en el fuego
Recrearon la lucha presenciada
Ella era un ángel, El era un demonio
Ella era un ángel, llena de gracia se movía
Como se movían su incendiara figura
El era un demonio, en sus ojos la perversidad
De quien ha visto el infierno a los ojos
Pero al ser el cuerpo un placer del hombre,
Sucedió algo que no presenciaron los dioses
Pues en vez de golpes era caricias
Las que rozaban las pieles de los luchadores
Entonces no fue lucha, fue danza lo que concurría
Entonces se encendieron mil corazones
Y en la madera que se quemaba esa noche
Quedaron grabados como mil tambores
Entonces la noche fue candente