Alejandro Padilla
Poeta recién llegado
Rojo fuera del ojo: me complace
que el hombre en blanco y negro va de espaldas,
que su testa carece de guirnaldas,
que su desemejanza mucho place.
Se va desdibujando su semblante
y juzgo que procede de este rojo,
clausuro mi pesar con un cerrojo,
huyo del humanoide, voy delante.
Mas cuando desayuna en esta mesa
un pan sangriento y sopa de lamento,
e introduce sus brazos en mi blusa,
veo al rojo teñirse en casi presa
que podría llorar un pensamiento
y hacer temblar a mi visión difusa.
que el hombre en blanco y negro va de espaldas,
que su testa carece de guirnaldas,
que su desemejanza mucho place.
Se va desdibujando su semblante
y juzgo que procede de este rojo,
clausuro mi pesar con un cerrojo,
huyo del humanoide, voy delante.
Mas cuando desayuna en esta mesa
un pan sangriento y sopa de lamento,
e introduce sus brazos en mi blusa,
veo al rojo teñirse en casi presa
que podría llorar un pensamiento
y hacer temblar a mi visión difusa.
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