El ruiseñor sin alas
A Fito Mijangos,
respetable y digno hombre,
de nobles ideales.
I
Era un ruiseñor sin alas
aunque volar no podía
su bello cantar se oía
y lo acallaron con balas.
Destrozáronlo a las malas
chacales, ruines traidores,
de medallas segadores;
arteros suplen su falla
de estar en una batalla
malditos depredadores.
II
Es una historia sin galas
la vergonzosa medalla
gema de ausente batalla
la del ruiseñor sin alas.
Chacal que en saña no igualas
y como infame canalla
usa el plomo y todo calla
se mancha en sangre el hocico
busca el canto, rompe el pico,
ideas contra metralla.
III
Por la espalda disparando
en esa cuarta avenida
donde caíste sin vida
las balas siguen sonando.
Mira que lo estoy contando
para que descansar tú puedas
que de la silla de ruedas
cayó tu cuerpo al suelo
yendo tu espíritu al cielo
más en la historia te quedas.