Lírico.
Exp..
El sábado
Qué ganas de que llegue
el sábado a media mañana,
para, tras un buen desayuno,
sentarme en un café
y hacer las paces
durante un par de horas
con el mundo;
leer un libro
de lo que sea.
Sentir por un momento
que la vida no chirría
cada vez más,
igual que una bicicleta
vieja, desvencijada,
oxidándose en algún triste trastero.
Qué ganas de que llegue
el sábado a media mañana,
para, tras un buen desayuno,
sentarme en un café
y hacer las paces
durante un par de horas
con el mundo;
leer un libro
de lo que sea.
Sentir por un momento
que la vida no chirría
cada vez más,
igual que una bicicleta
vieja, desvencijada,
oxidándose en algún triste trastero.
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