Eósforo
Poeta asiduo al portal
El santo cáliz
En este eterno rito que se vierte
brilla la santa copa en el ocaso;
las musas danzan, cantan y el parnaso
es prueba fidedigna que se advierte.
Escondido por siglos, en su fuerte,
sociedades ocultas a su paso
encubren la verdad del fuerte lazo;
son raíces que crecen a su suerte.
Invisible a los ojos de cualquiera
la espada y el escudo son constante
que protegen el mito o el diamante.
Qué milagrosa se vuelve la natura
cuando llega la eterna primavera;
¡Ay, bebed... de su copa con premura!
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