ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
El santuario de la virgen desnuda
no se muestra a todos, no es fácil hallarlo
Cuenta la leyenda que guarda unas flores
de vivos colores que no se marchitan
y que exhibe escritos con palabras bellas
que fueron dejados por adoradores
Cobija la figura que se yergue esbelta
inmovilizada en un gesto tierno
Dicen de los hombros tan inmaculados
que suelen ver posar a exóticas aves
que allí se descansan con mucho cuidado,
jamás ensuciada ni por la hojarasca
cuando soplan brisas ligeras de otoño
o de los veranos esos vientos fuertes...
Yo nunca lo he visto aunque lo he buscado:
hablo por los dichos de otros caminantes
más favorecidos bienaventurados
que cuentan historias como alucinados
Pero sí he visto a ella con su paso grácil
de virgen desnuda en noches de luna
precedida siempre por dulce melodía
mostrar su silueta, salir de paseo
y en andar osado despertar asombro,
encender deseo, suscitar el fuego...
no se muestra a todos, no es fácil hallarlo
Cuenta la leyenda que guarda unas flores
de vivos colores que no se marchitan
y que exhibe escritos con palabras bellas
que fueron dejados por adoradores
Cobija la figura que se yergue esbelta
inmovilizada en un gesto tierno
Dicen de los hombros tan inmaculados
que suelen ver posar a exóticas aves
que allí se descansan con mucho cuidado,
jamás ensuciada ni por la hojarasca
cuando soplan brisas ligeras de otoño
o de los veranos esos vientos fuertes...
Yo nunca lo he visto aunque lo he buscado:
hablo por los dichos de otros caminantes
más favorecidos bienaventurados
que cuentan historias como alucinados
Pero sí he visto a ella con su paso grácil
de virgen desnuda en noches de luna
precedida siempre por dulce melodía
mostrar su silueta, salir de paseo
y en andar osado despertar asombro,
encender deseo, suscitar el fuego...
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