Poeta Olvidado
Poeta recién llegado
Para vosotros, compañeros de verso:
El secreto del sol
Basta de versos melancólicos,
¡Basta, basta y basta!
Ando aborrecido de metáforas.
Vivo en un jardín de mandrágoras.
Lo que ayer fueron obstáculos
son ya luces resplandecientes,
las que alumbran mi camino
y forjan mi ahumado destino.
Con pausa y sosiego,
vagabundo en la sonrisa,
paseo ciudades desiertas
desplomadas en silencio.
La brisa corre suave y el sol,
escurriéndose entre las nubes,
alumbra mi innato misterio:
el misterio de la felicidad.
Pocos conocen ya,
la esencia de éste secreto.
El cual brinda mi ventura
y tiñe mi respeto.
Pero, al fín y al cabo,
un secreto es un secreto.
Y no vine aquí para contarlo.
Vine aquí para anunciaros, fieles amigos,
que existe, y está para buscarlo.
El secreto del sol
Basta de versos melancólicos,
¡Basta, basta y basta!
Ando aborrecido de metáforas.
Vivo en un jardín de mandrágoras.
Lo que ayer fueron obstáculos
son ya luces resplandecientes,
las que alumbran mi camino
y forjan mi ahumado destino.
Con pausa y sosiego,
vagabundo en la sonrisa,
paseo ciudades desiertas
desplomadas en silencio.
La brisa corre suave y el sol,
escurriéndose entre las nubes,
alumbra mi innato misterio:
el misterio de la felicidad.
Pocos conocen ya,
la esencia de éste secreto.
El cual brinda mi ventura
y tiñe mi respeto.
Pero, al fín y al cabo,
un secreto es un secreto.
Y no vine aquí para contarlo.
Vine aquí para anunciaros, fieles amigos,
que existe, y está para buscarlo.