Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
El señor que yo conocí,
que escribía poemas con caricias
y hacía besos pintados de arte.
El que hacía de la vida
una enseñanza hablada
y un regalo a la vista
el latir de su corazón.
El señor que yo conocí,
decía en su lenguaje experto
cómo volaban las cometas en un sueño
pasando por la puerta del destino
hasta llegar al universo lejano de la mente.
Él era capaz de hacer sencillo lo difícil
y convertir el sol
en pintura de alma.
El señor que yo conocí,
dijo una vez que
"el ser no muere"
y su palabra,
se hace querer de recuerdos
que quedan
cuando me aconsejó seguir,
aun después de mí.