Pescador nublado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya había limpiado mi mirada, estaba radiante
no tenía mancha alguna, ningún rastro de lo que era;
y aún así te fuiste, yo me quedé con la figura de Dante.
no tenía mancha alguna, ningún rastro de lo que era;
y aún así te fuiste, yo me quedé con la figura de Dante.
Estaba a sólo unos días de recuperar mi risa, mi vitalidad
había un nuevo color que me rodeaba, una nueva fragancia;
y aún así te fuiste, te volviste la causa de mi fragilidad.
había un nuevo color que me rodeaba, una nueva fragancia;
y aún así te fuiste, te volviste la causa de mi fragilidad.
Ya había logrado sincronizar nuestra respiración
me dabas las señales precisas, las que esperaba;
y aún así te fuiste; te llevaste mi inspiración.
me dabas las señales precisas, las que esperaba;
y aún así te fuiste; te llevaste mi inspiración.
Logré decir y sentir lo que mi cuerpo aprisionaba,
no faltaba mucho para conectarme con alguien por vez primera;
y aún así te fuiste, sin saber que te esperaba.
no faltaba mucho para conectarme con alguien por vez primera;
y aún así te fuiste, sin saber que te esperaba.
Nunca había podido ver mi persona en otro ser,
ni había podido creer en el destino,
y aún así te fuiste; de nuevo me tocó perder.
ni había podido creer en el destino,
y aún así te fuiste; de nuevo me tocó perder.
Ya había adquirido el sentido de la lluvia, del vendaval.
Ser lo mismo sin ser el mismo;
y aún así te fuiste, me dejaste con la herida astral.
Ser lo mismo sin ser el mismo;
y aún así te fuiste, me dejaste con la herida astral.
Pude hacer de nosotros una obra de arte,
algo magistral, sin antecedentes;
y aún así te fuiste, aunque sabías que iba a extrañarte.
algo magistral, sin antecedentes;
y aún así te fuiste, aunque sabías que iba a extrañarte.
Ya estaba por saber qué era lo que me hacía falta,
por encontrar ese complemento, esa totalidad;
y aún así te fuiste; sin dejar una sola carta.
por encontrar ese complemento, esa totalidad;
y aún así te fuiste; sin dejar una sola carta.
Me dijiste que no había alguien como yo, que era diferente
que yo podría seguirte a donde fuera;
y aún así te fuiste, sin siquiera despedirte de frente.
que yo podría seguirte a donde fuera;
y aún así te fuiste, sin siquiera despedirte de frente.
Yo nacía cada vez que te veía en la puerta,
mis pies ya pisaban sin necesidad de suelo;
y aún así te fuiste, dejaste a mi incertidumbre despierta.
mis pies ya pisaban sin necesidad de suelo;
y aún así te fuiste, dejaste a mi incertidumbre despierta.
Hiciste que recuperara la capacidad de sorprenderme,
de dejar que cosas pequeñas se hicieran grandes;
y aún así te fuiste, y no quiero volver a esconderme.
de dejar que cosas pequeñas se hicieran grandes;
y aún así te fuiste, y no quiero volver a esconderme.
Por fin había podido mudar de mi piel de serpiente,
de dejar de mostrarme como alguien fuerte,
y aún así te fuiste,
de dejar de mostrarme como alguien fuerte,
y aún así te fuiste,
aunque creo que nunca estuviste presente.
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