LuKaS
L'enfant terrible
De la luz a la oscuridad,
de la calma del mar a la tempestad,
de un cielo soleado a un eclipse total,
de ver todo nublado a una aurora boreal.
En el medio del desierto, un oasis sin igual,
y en unos pocos versos a mi alma liberar;
y si mi espíritu me acompaña,
a las heridas he de sanar;
las marcas que me dejaron mil amores,
los besos que me supe ganar
y hasta los abrazos que hube de reclamar.
Teniendo veinticuatro me siento viejo
he sufrido la angustia, he sentido la felicidad
he explotado mi ira, he donado mi bondad
he perdido el sentido de la vida y lo he dejado de buscar.
En esta pintura no hay escala de grises,
hay ausencia de luz o presencia de oscuridad.
de la calma del mar a la tempestad,
de un cielo soleado a un eclipse total,
de ver todo nublado a una aurora boreal.
En el medio del desierto, un oasis sin igual,
y en unos pocos versos a mi alma liberar;
y si mi espíritu me acompaña,
a las heridas he de sanar;
las marcas que me dejaron mil amores,
los besos que me supe ganar
y hasta los abrazos que hube de reclamar.
Teniendo veinticuatro me siento viejo
he sufrido la angustia, he sentido la felicidad
he explotado mi ira, he donado mi bondad
he perdido el sentido de la vida y lo he dejado de buscar.
En esta pintura no hay escala de grises,
hay ausencia de luz o presencia de oscuridad.
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