salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Mi silencio silba embriagado,
acunando amor de oro,
vivificado por el ascua
de carbón encendido.
No cabemos en esta fantasía,
que el mar inflama imaginario
-viento en ola, en llama, iza
el imposible eterno de la vida-.
Una flor en mi boca -tú, mujer,
fruta,seno sensual-.
Absoluta primavera de amor
enloquece en luz de tersura,
para verme en mí mismo.
Cada día soy yo;
cada día eres tú.
Pero no oigo tu voz.
Amor y rosa siempre,
mas nunca Dios.
Tú te haces
contigo,
yo me hago
conmigo.
Deleite y alegría unimos
-verdes ramas sangrando
en tarde de primavera:
eterno espacio
de nuestras almas
besando...-
acunando amor de oro,
vivificado por el ascua
de carbón encendido.
No cabemos en esta fantasía,
que el mar inflama imaginario
-viento en ola, en llama, iza
el imposible eterno de la vida-.
Una flor en mi boca -tú, mujer,
fruta,seno sensual-.
Absoluta primavera de amor
enloquece en luz de tersura,
para verme en mí mismo.
Cada día soy yo;
cada día eres tú.
Pero no oigo tu voz.
Amor y rosa siempre,
mas nunca Dios.
Tú te haces
contigo,
yo me hago
conmigo.
Deleite y alegría unimos
-verdes ramas sangrando
en tarde de primavera:
eterno espacio
de nuestras almas
besando...-