EL SILENCIO DE AYER- IX
Las estrellas se repiten en la orilla
de la playa.
El pueblo canta alrededor de un
pájaro desnudo.
Hay espacio y un cielo pálido
de ninfas llorando debajo de una ola.
El viento cambia de forma y se estremece
en la pupila de un suspiro.
¡Oh, si te hicieras embeleso!
doblaría mi corazón para
amarte aún después de muerto,
para amarte
con el alma llena de señales y
este corazón lleno de abrojos.
Soy el rincón del silencio donde
dejas tu pié de azul primavera,
soy el fondo de tu cuerpo
que brilla milagroso y florece envuelto
en una almohada violeta.
Entonces la soledad que alumbra los barcos
quiere ver en mi pecho el desborde de tus ríos.
¡Canta,amor...canta!
frente al mar quiero ser el planeta
que recoja el color de tus sueños...
es hermosa la noche que descansa
mirando el cometa que sujetas en tu boca.
¡Ay mujer!
el viento sigue siendo viento
el amor sigue siendo amor
el dolor sigue siendo dolor
detrás de esta quemante cortina.
(Bocahuao,Abril de 1992)
Eban