El silencio de la naturaleza tiene muchos sonidos
y sin embargo está lleno de descanso para el alma y los sentidos
se filtra suave y desapercibido
hasta que en nuestro corazón suena con ella
un tono plateado.
Cuando empezamos a pensar en las cosas del mundo
y a interpretarlas
notamos que un poder, como el de las hierbas,
ha entrado en nosotros y nos hace amar con calma.
Ahora hay quienes no escuchan este sonido:
les falta atención y ternura
como alguien que no tuvo madre cuando era niño.
Pero el tiempo que vendría volverá a enseñar
a la gente a ser felíz bajo sus acordes
y sacará de su sangre el coro de la ciudad.
y sin embargo está lleno de descanso para el alma y los sentidos
se filtra suave y desapercibido
hasta que en nuestro corazón suena con ella
un tono plateado.
Cuando empezamos a pensar en las cosas del mundo
y a interpretarlas
notamos que un poder, como el de las hierbas,
ha entrado en nosotros y nos hace amar con calma.
Ahora hay quienes no escuchan este sonido:
les falta atención y ternura
como alguien que no tuvo madre cuando era niño.
Pero el tiempo que vendría volverá a enseñar
a la gente a ser felíz bajo sus acordes
y sacará de su sangre el coro de la ciudad.