Letras Inspiradas
Poeta adicto al portal
Se despierta la mañana y el fruto se retuerce en un huero de relámpagos, el camino de mis pies se plasma en la piedra y con paciencia oprime el vientre de mi alivio; la grieta se brota y punza su latido. Tiembla el silencio en mi piel, es la lluvia del sol que mancha la luna con fuego y puño la dulce noche, ella acaricia esos jardines de rosas que dejan caer sus espinas como agujas que se tocan. Queda en vela la mirada, se consume la cera hasta la coronilla, sólo la ansiedad es quien te habla y se deja llevar por el hilo de los segundos en sus raíces que hace saltar de rama en rama. Deja pasar el soplo de tu neurona, pronto todo sube como burbuja de agua y queda flotante hasta iluminar mi ojo de estrellas, así y reposar lentamente el peso de mi cara que va y viene como ola. Se oprime la lágrima de un grito, respira suavemente lo poco de tu pecho, la que me tumba como puñal desbocado y me finge irse de puerta cerrada, de espalda con sus pies dispuesto a volver.
Deja caer la noche, sigue soñolienta y olvida, que la mañana vuelve a despertar y lo débil debe ser fuerte.
26/10/2009
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