alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
El silencio no fue ultrajado nunca,
testigos son los cantos de los pájaros
en los claros del bosque, no pudieron
siquiera salpicarle esencia pura
y rápida en su fuga instantánea.
No fue jamás alcanzado por sonido,
sólo al tacto del labio que le besa
en la espesura del sentido, inmóvil
como una estatua presa en mármol rosa.
Salvaje es el silencio: huidizo,
no sabe de calor ni frio ,en busca
siempre de más silencios suyos.
testigos son los cantos de los pájaros
en los claros del bosque, no pudieron
siquiera salpicarle esencia pura
y rápida en su fuga instantánea.
No fue jamás alcanzado por sonido,
sólo al tacto del labio que le besa
en la espesura del sentido, inmóvil
como una estatua presa en mármol rosa.
Salvaje es el silencio: huidizo,
no sabe de calor ni frio ,en busca
siempre de más silencios suyos.