Laira
Poeta recién llegado
El viento, la bruma
los sueños que atormentan
a nuestra consciencia dormida.
Los halagos los aplausos
el estruendo impetuoso de las olas del mar;
el silencio.
Las ventanas abiertas,
las nubes que acarician el suelo
tus cuatro patas y tu cabeza sobre mis pies
el ritmo de la respiración de niños dormidos;
el silencio.
La distancia
el sol con su manía de hacer brillar tu pelo
tus ojos de un verde indefinido
la puerta abierta dejando entrar el aire
Domingo por la mañana...
mi silencio.
los sueños que atormentan
a nuestra consciencia dormida.
Los halagos los aplausos
el estruendo impetuoso de las olas del mar;
el silencio.
Las ventanas abiertas,
las nubes que acarician el suelo
tus cuatro patas y tu cabeza sobre mis pies
el ritmo de la respiración de niños dormidos;
el silencio.
La distancia
el sol con su manía de hacer brillar tu pelo
tus ojos de un verde indefinido
la puerta abierta dejando entrar el aire
Domingo por la mañana...
mi silencio.
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