Cristóbal Sandoval
Poeta recién llegado
Arrastró su mirada, sin que nadie lo viera.
Tapó sus oídos, para no escuchar las melodías.
Olvidó respirar, así no percibiría el perfume.
Quemó su lengua, y los sabores se esfumaron.
Pero cubierto se halló, de piel y telas,
de infiernos y ángeles, empapado en llamas,
entre el suelo y el cielo.
En el tacto encontró... la muerte que tanto buscó.
Tapó sus oídos, para no escuchar las melodías.
Olvidó respirar, así no percibiría el perfume.
Quemó su lengua, y los sabores se esfumaron.
Pero cubierto se halló, de piel y telas,
de infiernos y ángeles, empapado en llamas,
entre el suelo y el cielo.
En el tacto encontró... la muerte que tanto buscó.