sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me has derramado el alma sin nombre,
me has alcanzado la piel
mi infancia se ha quedado atrapada en el tiempo
huérfano del crecimiento
me has destrozado la madurez
de la ley de un resurgir
no puedo crecer
testigos sin gloria
y ahora que estoy en un mundo distinto
me quemo en tu piel
tendrás que creer
me salvas las heridas
la luz de un hada mágica
me invade mi rostro en la luz de una luna de queso,
estoy perdido y herido
pero esa hada que esta en mi balcón
me hace el amor
y vuelvo a crecer
estoy metido en un cuerpo
que no puede observar el mal
porque no soy malo
estoy entre vientos del alba
buscando la voz
un amuleto deshuesado
y profundizado en mi carne
quiero ser un niño
antes que ser un amargado
por eso igual que te culpo
te beso
igual que me hechizaste
te vivo
igual que me rechazaste
te quiero
igual que las lágrimas hablan de mí
el orgullo del amanecer será la sinceridad
allí donde hablas de luces
alli donde cubres mis labios
allí donde derrites mi huella
alli donde busco mi futuro,
no existe tarot
que te lleve por adelantado
no existe el tiempo
crucificado en un cristal
no existe la ley que me lleva a tu boca
no existe el aire
que me hable de ti,
Campanilla
que me vuelves loco y rebosante
que me haces cantar en las estrellas
que me llevas al lugar de las amapolas
el romance es para mí
tu futuro que me cubre las manos
y me empuja a volar
a volar sin un miedo de luto
al caer en tus brazos de dama
rebosante en un mundo de lenguajes apasionados
no quiero crecer sin antes decirte lo bueno y lo malo.
Yo solo pido que te acerques a mis alas
que veas la luz del alba
que me invoques en tus noches de verano
que me lleves al mar
y a sus olas
no quiero caer en desgracia
que las voces resuciten tu vida
que las campanas de Nunca Jamás
estén volteando
en las palabras amadas
que los sueños estén de tu lado
que las palabras hablen nuestros hechos
y que en el mundo de las estrellas
este escrito tu crecimiento.
Campanilla todo el mundo me rechaza
nadie quiere estar conmigo
solo tú me amas
solo tú me besas
allí donde el profundo beso
se hace jaula
en tus labios.
Tienes que aprender a pulirte
tienes que aprender a amar
tienes que ser más realista
y el viento te hará volar.
Las estrellas no tienen nombre
las personas tienen su vida
las voces de tus encantos
se escapan
entre los hombres.
Yo te quiero como eres
solo tú sabes cuando me enfado
no tienes que tener tristezas
solo saber que es la suerte.
La suerte se reencarna en las frases
me hacen gritar de dolor
tu alma visita mi nombre
tu luz es de color de amor
me rechazas y me quieres
me hipnotizas para calmar mi ansiedad
pero el efecto es el contrario
tengo problemas
y no me ayudas a veces
porque te escondes en tus vagancias
y a veces no quieres mejorar.
Campanilla que me tienes loco de amor
que me invades de luz del sol
que me llevas al santuario de la luna
y me haces el amor
entre los ritmos de locura y de placer.
Solo sabes que no puedes crecer.
El tamaño no importa porque lo primero
es saber ser un hombre
saber ser una persona
y no un niño
que a veces se enfada
que habla de más
pero en realidad
sigo siendo un niño
tengo que madurar
tengo que cambiar
tengo que mejorar
tengo que saber escuchar
tengo que saber apreciar
y cuidarme a mí y a los demás
tengo que saber conservar
y es así como volaremos
hasta el sol
nos fundiremos en las brasas de los sueños
y allí calentitos los dos
por fin podremos cantar
y poder enamorar
y poder besar
y poder ser adultos
siendo niños a la vez
porque el amor es la fantasía de ser un niño que quiere ser mágico
esa magia es bienvenida
mientras el amor nos hace crecer
casarnos
y despedirnos
cuando la muerte nos separa.