Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Sordo y el Ciego
Un pájaro se posó en tu ventana,
y cantaba,
cantaba canciones que nadie escucha,
porque el pájaro piaba lamentos
del alma oscura,
eran lamentos y sonrisas del alma oculta,
eran verdades que nadie escucha,
solo los sordos podían escuchar
los lamentos del alma,
que duda;
Si tuviera que elegir,
siempre sería a un sordo
que las palabras no escucha,
el ciego no ve el camino
con un bastón busca su destino,
el sordo siempre oye las voces
que le indican el camino,
el ciego siempre buscará su destino;
No hay sordos ni ciegos,
solo hay almas volando por el cielo...
Autor: Ángel San Isidro
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