Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Se oye la voz susurrante del viento,
tus ojos negros dedican
la atención a la cara del cielo,
gruesas gotas de lluvia
golpean los cristales.
Mi alma atada esta noche
al mar de tu corazón,
existen momentos en la
vida tan especiales
que nos permiten
vivir el sueño de la carne.
Trastorno de dos cabezas,
dos palabras triviales
para romper el hielo,
un poco de cansancio,
un dejo de remordimiento,
el olor característico,
las heridas curadas,
la noche creciendo en importancia.
Los amantes emprenden el vuelo,
viven las distancias,
la tristeza no se otea en el horizonte,
en la boca el sabor de la aurora.
tus ojos negros dedican
la atención a la cara del cielo,
gruesas gotas de lluvia
golpean los cristales.
Mi alma atada esta noche
al mar de tu corazón,
existen momentos en la
vida tan especiales
que nos permiten
vivir el sueño de la carne.
Trastorno de dos cabezas,
dos palabras triviales
para romper el hielo,
un poco de cansancio,
un dejo de remordimiento,
el olor característico,
las heridas curadas,
la noche creciendo en importancia.
Los amantes emprenden el vuelo,
viven las distancias,
la tristeza no se otea en el horizonte,
en la boca el sabor de la aurora.