Nommo
Poeta veterano en el portal
¿ Por qué tan pequeñajo ?
Así, no me elogian ni agasajan.
Ni podré retratar a una desnuda maja.
O guardar fotografías dentro de una caja.
Habré de meterme un rotulador,
por una oreja.
Dejaré que se acumulen las pelusas,
dentro de mi ombligo.
¡ Protestaré abiertamente, reptando
por las aceras ! Revolcándome,
con o sin abrigo.
Con o sin zapatos.
Mi gran estatura he perdido.
Yo, hace cinco años, era pívot de baloncesto.
Luego, escolta, alero y base.
Finalmente, ¡ Qué poca clase tengo !
Ni voz ni voto.
Mucho ruido y pocas nueces.
Ni chicha, ni limoná. ¡ No me queda ná de ná !
Oh, lo que yo daría por las habichuelas mágicas...
Sembrándolas, al cielo magno accedería,
trepando y trepando.
Me instalaría allá, en las nubes, junto a la Luna,
y al Sol naciente.
Y sería un ángel de la guarda, todo reluciente.
Así, no me elogian ni agasajan.
Ni podré retratar a una desnuda maja.
O guardar fotografías dentro de una caja.
Habré de meterme un rotulador,
por una oreja.
Dejaré que se acumulen las pelusas,
dentro de mi ombligo.
¡ Protestaré abiertamente, reptando
por las aceras ! Revolcándome,
con o sin abrigo.
Con o sin zapatos.
Mi gran estatura he perdido.
Yo, hace cinco años, era pívot de baloncesto.
Luego, escolta, alero y base.
Finalmente, ¡ Qué poca clase tengo !
Ni voz ni voto.
Mucho ruido y pocas nueces.
Ni chicha, ni limoná. ¡ No me queda ná de ná !
Oh, lo que yo daría por las habichuelas mágicas...
Sembrándolas, al cielo magno accedería,
trepando y trepando.
Me instalaría allá, en las nubes, junto a la Luna,
y al Sol naciente.
Y sería un ángel de la guarda, todo reluciente.
Última edición: