Sí, bueno; buena analogía como la de La zorra y las uvas; ¿tal vez?

Don Luis, Don Danie, al leer sus ejemplificadores comentarios, la analogía que viene a mi memoria, más que fabulas, son los cuentos de Hans Christian Andersen, especialmente el Traje Nuevo del Emperador. Pero como dice la nana Goya, esa es otra historia.
Como le comente una vez don Luis, comentarios y opiniones hay tantas en el mundo, como seres humanos existentes, por lo tanto no debemos coincidir completamente, y tampoco es honesto tratar de convencer de nuestra opinión a los otros, ya que eso es proselitismo y el proselitismo es la muerte del razonamiento. Lo único que podemos ofrecer es una discusión con mente abierta respetando, conociendo y reflexionando las ideas y opiniones de los demás, cuando mucho motivar la reflexión y nada más.
Pero, por favor, si consideran oportuno continuar en un debate real, incluyendo a los compañeros que después se quieran unir, si el debate prospera y queremos que motive a la reflexión de todos los participantes, tengan en cuenta los siguientes sencillos puntos:
1.- Nadie posee la única verdad.
2.- Evitemos a cualquier costa las argumentaciones ad hominem y todo tipo de falacias.
3.- No es una competencia, no se trata de ver quien tiene la verga más grande o escupe más lejos, hace más de 40 años que deje la adolescencia y creo que si vamos a debatir, reconozcamos que no hay ganadores, ni alguien más inteligente, ni estamos demostrando nada.
4.- A todo mundo le gustan los sarcasmos y las agudezas, pero realmente, estas no demuestran nada, no son argumentos, no aportan al debate, a menos que las apliquemos de manera satírica y como ejemplo.
5.- No caminemos por la tangente de los tema de la discusión, ni la cambiemos arbitrariamente por el que en ese momento nos convenga.
6.- No saquemos citas textuales del concepto para el que fueron expresadas, no nos enganchemos en dichas citas para darle fortaleza a nuestros contra argumentos.
7.- Por último, todos tenemos derecho a la opinión, sin importar quienes somos, dicen que la verdad es la verdad aunque la diga el diablo, en el punto dos les invito a no usar argumentos ad hominem, en este les pido evitar comentarios como: "¿y quién te crees tú?" "¿quién eres tú para decir eso?". Reconozcamos que no importa quién lo diga, lo importante y sobre todo aquí donde ninguno nos conocemos, lo único que tenemos son los argumentos y sobre eso es donde debemos opinar.
Por mi parte tengan por seguro que reflexionare cada uno de sus comentarios y los contestare de la manera más honesta y con mi punto de vista. Ninguno necesitamos que nos señalen los errores, lo importante en cualquier debate, es que se nos enseñe que hay otros razonamientos igual de válidos, ya estará en cada uno.
Ok, comienzo con el tema de los que (que para mí) son solo escribidores, entiendo que si no es de su interés continuar, o que no haya otro compañero que sé que se quiera agregar, no hay problema, no pasa nada.
1.-
Vargas Llosa idiota.- Realmente los perros que se comen los penes de los niños, la división de putas exclusivas para militares, de cadetes calenturientos deformados en un régimen dictatorial y otras tantas novelas del peruano me parecen execrables por decirlo de una manera decente. Y no critico la excelente técnica, mi punto es la falta de intertextualidad, la nula formación de conceptos interiores, no hay reflexión verdadera solo personajes atrapados en inexistentes formulas con diálogos internos que no importan para el personaje, tampoco es relevante si es lo que piensan o no. Falta un completa auto crítica. Imagino que al peruano le encanta oler sus propios y floridos pedos. Es la conclusión de los acercamientos que tuve a su obra, quizá encontré un poco de reflexión en los múltiples prostíbulos verdes del poblado de Piura. Pero muy poca para tantas hojas y hojas de chistes burdos. Tomemos en cuenta y hay que agradecer que el señor Vargas es el menos folclórico de los escritores del Boom. El humor imperante en sus obras es completamente localista, "La Tía", "el escribidor", "Pantaleón", "El Sinchi", "El Pichulita" casi todos, no son personajes, son solo estereotipos. Y no hablemos de arquetipos que nos permitan entrar en empatía con sus relatos. Simplemente no los hay. Todas las novelas del peruano son solo anécdotas, algunas muy largas, como si la anécdota no quisiera terminarse nunca y eso en sí, ya es motivo de desconfiar y reconocer el sesgo implícito. Militares, militares, militares, en una época que todo eran militares en Sudamérica. Esta tan enclavada toda su obra en un solo tiempo y en un solo lugar que impide que latinoamericanos que hablamos el mismo idioma nos sintamos identificados. Es solo risa por reír, y nada más. Estéticamente la obra es muy bella, debo reconocerlo, pero nunca la belleza nos regresa humanidad. Queda a deber mucho el reciente premio nobel. Siempre lo considere sobrevalorado, pero ahí va el idiota de mí, con esperanza de encontrar algo rescatable, a seguir leyendo todas sus imbecilidades. Reconozco, soy un idiota, con dejarlo pasar bastaba, habiendo japoneses que han dicho tanto, real, profundo, y que le den premios y prestigios a un escribidor, simplemente me parece abominable.
2.-
Boom Latinoaméricano.- Considero un error muy grande acercar a la lectura a nuevas generaciones a través del "realismo mágico" o lo "real maravilloso" o el pinche nombre que quieran darle. Tenemos que considerar que lo maravilloso esta más allá de la asunción a los cielos de Meme la Bella, las mariposas otoñales de un paralitico, una casa llena de espíritus o recetas de cocina tejidas en colchas interminables por un amor idiota. No hay nada de realidad. Cuando el Gabo escribió "porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra" debió terminar ahí todo lo maravilloso. Es un punto final perfecto de una obra maestra y así se debió quedar. Pero surgió un "boom" donde todo lo latinoamericano debía escribirse así. Aún quedan remanentes de eso. "Encantos" para una película de Disney.
Cortázar, Álvarez Gardeazabal, Isabel Allende, Asturias, todos ellos nos ocasionaron un retroceso del que no podemos salir. Hace veinte años me preguntaba ¿cuándo saldremos de esto? Ya perdimos 50 años para contar verdaderas historias. ¿cuantos años más? Eso lo pensaba hace 20 años y todavía estamos parados inflexibles sin avanzar. Latinoamérica está llena de problemas, viejos que no quieren (¿quiénes no quieren?) que se solucionen y nuevos que nadie quiere solucionar. Es una polarización agonizante en cada uno de los comentarios de cada uno de las habitantes que hablamos español, y seguimos sin razonar en ellos, porque esperamos resurrecciones, milagros, magia, todo ello tatuado tan dentro de nuestro ADN e influido por una moda de escribir una "realidad" llena de maravillas como el hielo que vio el Coronel Buendía cuando era niño. Mi particular opinión es que esta moda nos retrasó mucho en cuanto a la forma (que es el fondo) de lo que queremos ser. El realismo mágico nos quitó humanidad. También es muy bello, pero lo bello en todos los sentidos, siempre es muy oneroso y nos quita pedazos de nuestro todo.
Hey, pero ¿y Rayuela? ¿Y Cortázar? Me preguntaran. La Maga, Horacio, los múltiples finales, la intertextualidad tan pedida por mí, todo eso está presente en esta obra. Ah, sí, claro, el buen argentino y sus relaciones asimétricas, tantas imágenes, tanta belleza y tanta carencia. Si carencia, podemos hacer la historia que queramos con Rayuela, empezarla y terminarla donde queramos y como queramos, pero no nos habla a nosotros, no somos parte de la lectura, por eso hábilmente este tramposo escritor nos da la oportunidad de sentirnos co-creadores con él, pero nos engaña vilmente, nunca nadie forma parte de su mundo, ni lo formara, no hay identificación ni interioridad, solamente una historia de amor de lo más cursi. Me recuerda esos restaurantes "gourmet" donde colocan una papa asada a la derecha le espolvorean paprika y unas gotas de aliño y te presentan una delicatesen, aunque solo sea una pinche papa adobada que puedes comprar en cualquier tendejón de la esquina. A Cortázar le gusta oler sus propios y cursis pedos más que al peruano Vargas.
Por eso no me gustaría acercar a la lectura a nadie con ninguno es estos escritores, de entrada ya tienen un sesgo, siguiendo que están evitando que el lector piense, simplemente se le da ese boom literario tan digerido a esos hipotéticos lectores y tendremos otra generación más que evitara reflexionar toda su vida. Con la salvedad que las últimas generaciones prefieren esperar la película.
Hace casi veinte años surgió un escritor relativamente joven, con algo que pareciera nos sacaría de este letargo intelectual que nos sumieron tantos años de literatura "boom". Era Xavier Velazco y su Diablo Guardián, con un tanto de realismo e intertextualidad de una manera joven y diferente y yo entusiasmado me acerque a su obra. Pero fue llamarada de una noche. Ese libro no soporto le segunda lectura, y cuando lo leí por tercera vez, me di cuenta que era exactamente más de los mismo, pero quitando lo maravilloso, agregando groserías y sarcasmos tan malos como levantarse temprano en domingo. Preferí seguir con otro tipo de lecturas, deje el libro arrumbado lustros, y después lo tire a la basura, no valía la pena en verdad.
4.- Lovecraft, bueno el de Providence y toda su legión de discípulos que escriben continuando su legado pero, ¿no creen que es igual a ver en history channel un capítulo de "Alienígenas Ancestrales"?. No solo eso, el uso de palabras fungosamente entiesclaroticas por eones que vendrán, y que significan absolutamente nada. ¿miedo psicológico? ¿miedo profundo a las abisales tripas de los dioses primigenios? ¿Realmente es para considerar esto? Esta última es pregunta retórica por cierto. Lovecraft y todo su culto me merecen el mismo respeto que le tengo a cualquier secta, semillero de la muerte de la razón. Realmente me parece un verdadera mierda pero si quieren debatir con gusto.
Bueno no les quito más su tiempo, abrazos y mucho ron.