sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El talento no engaña a las sombras de un alma herida
que atrapa a las luces de un sueño
para derretir al beso único de una luz profunda
de los besos románticos
que deletrean al aire de las invocaciones de las letras
el beso se acuesta en el aire
de una luz que posee a las llamas
de los orígenes de las palabras
que se sumergen en el viento
y arden en la posesión de una luz
que se hacen cenizas en las llamadas ocultas de la noche
y ahí se besan dos almas
que se desnudan en el origen de la luz
y se esconden en la noche
y se desnudan en la sonrisa
perdida en la luna
y cabalgan en las profundas sensaciones
y sueñan en el aroma que desprenden las hadas
a los ángeles
y estos vuelan en las sonrisas de las nubes
en el amparado destino
y se esconden en la noche
y se sumergen en los acantilados de las olas y se desnudan en la espuma
y se acuestan en las burbujas de tus besos
y en las olas de las llamas y se poseen en las montañas y nacen los luceros
y se mezclan en los vientos
y se acuestan en tus ojos
y se que ahí existe poesía
la tuya
la mía
y nadie más.