Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
EL TEMPLO ALGEBRAICO
Después de los amplios tabernáculos,
luego del lugar santísimo
donde solo es dado entrar al sacerdote
al levita puro de la aritmética
está la gran incógnita
su altar de bronce
su ícono esplendoroso
que ciega la vista
al iniciático del álgebra.
luego del lugar santísimo
donde solo es dado entrar al sacerdote
al levita puro de la aritmética
está la gran incógnita
su altar de bronce
su ícono esplendoroso
que ciega la vista
al iniciático del álgebra.
El templo
de ciencia pura sus atrios
de corolarios y teoremas
sus columnas y entrepaños.
de ciencia pura sus atrios
de corolarios y teoremas
sus columnas y entrepaños.
Mas allá, al fondo, circuída entre velones
rodeada por alados seres de ojos velados...
la Palabra.
rodeada por alados seres de ojos velados...
la Palabra.
Un gozo pitagórico extasía
los expectantes feligreses.
Última edición: