Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Tiempo me hizo polvo lo vivido
a fuerza de reloj recalcitrante;
el Tiempo vino raudo y desafiante
dejándome el presente envejecido.
Me muerde con rigor el pecho herido,
herido por su paso apabullante;
el Tiempo toma a sorbos cada instante
del tiempo que me queda y fue perdido.
Arruga la tersura de mi frente
con años de potente corrosivo
quemando lo que vivo diariamente.
Devora lo que cada noche escribo
y es tanta su avidez impertinente
que el Tiempo me hace muerto y menos vivo.
a fuerza de reloj recalcitrante;
el Tiempo vino raudo y desafiante
dejándome el presente envejecido.
Me muerde con rigor el pecho herido,
herido por su paso apabullante;
el Tiempo toma a sorbos cada instante
del tiempo que me queda y fue perdido.
Arruga la tersura de mi frente
con años de potente corrosivo
quemando lo que vivo diariamente.
Devora lo que cada noche escribo
y es tanta su avidez impertinente
que el Tiempo me hace muerto y menos vivo.