Hiada
Poeta recién llegado
Que más le da una cicatriz más,
Que le importa una piedra más.
Su cuerpo está lleno de llantos,
De tristezas que envuelven su cama,
De sueños que ahogan su espalda.
Que más le da un corte más,
Que le importa una raya más.
El tigre ya está cansado,
De sufrir por sueños en vano,
Tiene el cuerpo golpeado,
De tantas piedras
Triste derrota la suya
De verse tirado en la calle,
De ver lo que fuè y lo que no será,
De sentirse ya muy derrotado.
A saber las agonías que sufre en silencio,
De las piedras golpeàndo su cuerpo
Pero, que más le da, si ya no tiene ego.
Que penita, sentirse vacìo,
De ver su nido lleno de bichos,
De tener una bala en su adentro
Pero, que más le da,
Si ya no tiene miedos
Es joven su alma y su cuerpo,
Pero son añejos sus escarmientos,
Tiene, el cuerpo tatuado de tantos momentos
Pero, que más le da
Si ya no tiene fuego
Hiada**
Derechos reservados
Que le importa una piedra más.
Su cuerpo está lleno de llantos,
De tristezas que envuelven su cama,
De sueños que ahogan su espalda.
Que más le da un corte más,
Que le importa una raya más.
El tigre ya está cansado,
De sufrir por sueños en vano,
Tiene el cuerpo golpeado,
De tantas piedras
Triste derrota la suya
De verse tirado en la calle,
De ver lo que fuè y lo que no será,
De sentirse ya muy derrotado.
A saber las agonías que sufre en silencio,
De las piedras golpeàndo su cuerpo
Pero, que más le da, si ya no tiene ego.
Que penita, sentirse vacìo,
De ver su nido lleno de bichos,
De tener una bala en su adentro
Pero, que más le da,
Si ya no tiene miedos
Es joven su alma y su cuerpo,
Pero son añejos sus escarmientos,
Tiene, el cuerpo tatuado de tantos momentos
Pero, que más le da
Si ya no tiene fuego
Hiada**
Derechos reservados