Gustavo Pertierra
Poeta asiduo al portal
Con magia, con su voz y con su mano
le ha dado un corazón a esta madera,
que pino ya reseco solo era
y ahora ríe y llora como humano.
El hombre ya lo siente tan cercano
que en las noches le cuenta su quimera
al muñeco, que mira cual si oyera
los cuentos solitarios del anciano.
Este niño de un árbol ha salido,
su corazón de paño remendado
se siente en su destino complacido,
pues tiene lo que nunca haya soñado:
el amor de su padre que lo ha ungido
como hijo inseparable de su lado.