El toldo

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Como un toldo oscuro y denso
invadió la noche a la calle.

Sin darme cuenta sucedió
y me encontré con su sombra
a la salida de la puerta.

Yo recordaba un día soleado
y se torno triste y frío.

Las luces de la calle se encendieron,
mis ojos vieron mas anaranjada toda la ciudad,
me fui calentando con el ritmo ligero de mis pies,
y la luz viva de los escaparates.

La suave brisa del camino
vació mi cabeza.
Me sorprendí mirando serenamente
a las personas que a mi alrededor pasaban,
serenó mi paso y mis pensamientos,
volvió a mi corazón la vida
cuajada de diminutas luces
y deje que me fuera guiando
por el recorrido hacia casa.
 
Como un toldo oscuro y denso
invadió la noche a la calle.

Sin darme cuenta sucedió
y me encontré con su sombra
a la salida de la puerta.

Yo recordaba un día soleado
y se torno triste y frío.

Las luces de la calle se encendieron,
mis ojos vieron mas anaranjada toda la ciudad,
me fui calentando con el ritmo ligero de mis pies,
y la luz viva de los escaparates.

La suave brisa del camino
vació mi cabeza.
Me sorprendí mirando serenamente
a las personas que a mi alrededor pasaban,
serenó mi paso y mis pensamientos,
volvió a mi corazón la vida
cuajada de diminutas luces
y deje que me fuera guiando
por el recorrido hacia casa.

Como un toldo oscuro y denso
invadió la noche a la calle.

La oscuridad en solitario hace que se tenga miedo pero cuando percibimos luz y el acercamiento de compañía querida se vuelve a la normalidad de un día de día. Grata lectura, saludos María Baena.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba