Nommo
Poeta veterano en el portal
He vencido a mis propios deseos.
Por eso, me siento fuerte,
y puedo levantar una camioneta,
con mi mano izquierda, mientras bostezo.
¡ Oh, otro deseo ! ¡ Fuera, fuera !
Busco la certeza,
en la perfección, y la lógica
de mi corazón. Sin tentar a la Suerte.
Pues el Bien se compensa con el Mal.
Por lo visto, he de bajar de mi pedestal.
No merezco adoración.
Sino escapar de las garras diabólicas,
para no caer en tentación.
¡ Templanza, súbditos coherentes !
¡ Templanza, discípulos y feligreses !
Atentos a mi sermón:
Oíd la voz desde el púlpito.
Oíd la voz de la pulcritud,
y esta letra de molde.
Caligrafía como una melodía sobre
Tristán e Isolda.
Por eso, me siento fuerte,
y puedo levantar una camioneta,
con mi mano izquierda, mientras bostezo.
¡ Oh, otro deseo ! ¡ Fuera, fuera !
Busco la certeza,
en la perfección, y la lógica
de mi corazón. Sin tentar a la Suerte.
Pues el Bien se compensa con el Mal.
Por lo visto, he de bajar de mi pedestal.
No merezco adoración.
Sino escapar de las garras diabólicas,
para no caer en tentación.
¡ Templanza, súbditos coherentes !
¡ Templanza, discípulos y feligreses !
Atentos a mi sermón:
Oíd la voz desde el púlpito.
Oíd la voz de la pulcritud,
y esta letra de molde.
Caligrafía como una melodía sobre
Tristán e Isolda.