Lírico.
Exp..
El trol
Las cosas te suelen gustar
a rabiar, lo que quiere
decir que no te gustan tanto
como parece, los extremos
se tocan, ya lo sabes. Luego,
buscas tu aliviadero en internet;
aquí, tal vez consigas
esa atención que las mujeres
te han negado siempre. Desbarras
en mensajes prolijos, casi
fieros, por donde la neurosis
se frota las manos con "me gusta".
Como no te aguantan el rollo
ya tus parientes, ni tus amigos,
que tal vez no conserves,
te queda este reducto de berrinche
para sentirte alguien.
Tal vez pretendas que lanzando
esa insignificancia
que te caracteriza, el pataleo
para que te hagan caso,
harás que quien envidias
y al mismo tiempo admiras,
condescienda a ese lodo donde
habita tu mediocridad.
El dicho es viejo, aunque
cierto: no hay mayor desprecio que el
no hacer aprecio.
Y así tú te consumes,
y rabias en tu celda
virtual. Sin talento,
ni amigos verdaderos,
ni mujeres, ni ese desquite
que es amo y señor tuyo,
que te esclavizará
con internet o sin él,
Las cosas te suelen gustar
a rabiar, lo que quiere
decir que no te gustan tanto
como parece, los extremos
se tocan, ya lo sabes. Luego,
buscas tu aliviadero en internet;
aquí, tal vez consigas
esa atención que las mujeres
te han negado siempre. Desbarras
en mensajes prolijos, casi
fieros, por donde la neurosis
se frota las manos con "me gusta".
Como no te aguantan el rollo
ya tus parientes, ni tus amigos,
que tal vez no conserves,
te queda este reducto de berrinche
para sentirte alguien.
Tal vez pretendas que lanzando
esa insignificancia
que te caracteriza, el pataleo
para que te hagan caso,
harás que quien envidias
y al mismo tiempo admiras,
condescienda a ese lodo donde
habita tu mediocridad.
El dicho es viejo, aunque
cierto: no hay mayor desprecio que el
no hacer aprecio.
Y así tú te consumes,
y rabias en tu celda
virtual. Sin talento,
ni amigos verdaderos,
ni mujeres, ni ese desquite
que es amo y señor tuyo,
que te esclavizará
con internet o sin él,