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BIENVENIDO POETA, UN GUSTO LEER TAN BELLAS LETRAS, COMIENZO FANTÁSTICO, UN ABRAZO CORDIALVivir. Seguir morando en la partida
como el humo en la boca de la hoguera;
al borde, como el humo, en la ladera
de la llama que alienta oscurecida.
Redimir en el fuego cada herida
abierta al declinar la primavera.
Ese fuego escondido, brasa austera
que habitó en el rubor, de amanecida.
Y límite del mar donde concluye
-en sueño del azul, su voz de adviento-
la espuma que, naciente, se diluye,
dejar al polvo el último fragmento
de la carne que aún nos constituye
y erguirse libre, interminable, al viento.
Estimado Felipe, ante todo quiero darte la bienvenida al Portal y más en concreto a este Foro de Poesía Clásica.Vivir. Seguir morando en la partida
como el humo en la boca de la hoguera;
al borde, como el humo, en la ladera
de la llama que alienta oscurecida.
Redimir en el fuego cada herida
abierta al declinar la primavera.
Ese fuego escondido, brasa austera
que habitó en el rubor, de amanecida.
Y límite del mar donde concluye
-en sueño del azul, su voz de adviento-
la espuma que, naciente, se diluye,
dejar al polvo el último fragmento
de la carne que aún nos constituye
y erguirse libre, interminable, al viento.
Estimado Felipe, ante todo quiero darte la bienvenida al Portal y más en concreto a este Foro de Poesía Clásica.Vivir. Seguir morando en la partida
como el humo en la boca de la hoguera;
al borde, como el humo, en la ladera
de la llama que alienta oscurecida.
Redimir en el fuego cada herida
abierta al declinar la primavera.
Ese fuego escondido, brasa austera
que habitó en el rubor, de amanecida.
Y límite del mar donde concluye
-en sueño del azul, su voz de adviento-
la espuma que, naciente, se diluye,
dejar al polvo el último fragmento
de la carne que aún nos constituye
y erguirse libre, interminable, al viento.
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