Amartemisa
Poetisa
Un día marché leyendo el último libro.
Entre páginas habitaban los pétalos sobrantes
de la pasada primavera,
pero tus ojos no albergaban mi lectura.
Creí en el sueño detenidamente
queriendo equiparar todas las letras,
y en un suspiro...
dejé un perfume acicalado entre breves versos de humo.
Sólo una ilusión me hubiera devuelto a la vida,
tan sólo una palabra hermosa,
la flor olvidada cayendo entre mis dedos
o la caricia que nunca quiso marcharse,
hubiesen sobrado para que yo...
me hubiera quedado
entre las hojas.
Pero el poema desvanecía escurrido hasta marchitarse,
quedando sola
en mi mente fría,
esperando al libro de rosas rojas.
Un día marché leyendo el ultimo libro
y en la primera luna encontré tu boca.
Entre páginas habitaban los pétalos sobrantes
de la pasada primavera,
pero tus ojos no albergaban mi lectura.
Creí en el sueño detenidamente
queriendo equiparar todas las letras,
y en un suspiro...
dejé un perfume acicalado entre breves versos de humo.
Sólo una ilusión me hubiera devuelto a la vida,
tan sólo una palabra hermosa,
la flor olvidada cayendo entre mis dedos
o la caricia que nunca quiso marcharse,
hubiesen sobrado para que yo...
me hubiera quedado
entre las hojas.
Pero el poema desvanecía escurrido hasta marchitarse,
quedando sola
en mi mente fría,
esperando al libro de rosas rojas.
Un día marché leyendo el ultimo libro
y en la primera luna encontré tu boca.
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